The Substance. La prueba de Madeline Ashton.[1]
Hubo un tiempo en que la madrastra de Blancanieves interrogaba al espejo, recibía su aprobación y dormía en paz. Sin embargo, el día que fue superada en belleza por su hijastra, su martirio ya no tuvo fin. Sin la posibilidad de acudir al bótox, ni al peeling químico, ni a la mesoterapia, ni a la liposucción, ni al lifting, ni siquiera a unas miserables inyecciones … Continúa leyendo The Substance. La prueba de Madeline Ashton.[1]
