Hasta que se seque el reguetón

Una amiga mía que había estado trabajando un mes en provincias, a su regreso a la capital me llamó asustada para contarme que le había pegado los tarros al marido, y no sabía si contárselo o no. ¡Ni loca!, le dije, usted no ha hecho nada y como no ha hecho nada, no tiene nada que contar, es más, tú ni te acuerdas, y si … Continúa leyendo Hasta que se seque el reguetón